La Dieta Mediterránea y sus perfiles nutricionales

Características de los perfiles

Todas nuestras recetas y las propuestas de menú se han configurado según los criterios de una planificación basada en la Dieta Mediterránea (criterios publicados y validados según la evidencia científica actual en la literatura).

Posteriormente, si el cliente indica que ha presentado o presenta en la actualidad, algún factor de riesgo de desarrollar alguna enfermedad, se le indicarán específicamente algunos platos o, por el contrario, el configurador eliminará algunos de los platos de la planificación basal mediterránea. De esta manera se han configurado 4 tipos de menús con base de Dieta Mediterránea, pero con algunas características particulares según factores de riesgo y patologías (5 perfiles, 1 de base Dieta Mediterránea y otros 4 con características particulares, siendo también patrones de tipo mediterráneo).

En este documento, se presenta una breve explicación centrándonos en el menú basal de tipo mediterráneo, ya que a partir de este se han configurado los otros y otras particularidades de los demás perfiles.

Perfil 1. Dieta Mediterránea

Características propias de este perfil

Este patrón dietético está indicado para dislipemias (como hipercolesterolemias, hipertrigliceridemias); afecciones cardiovasculares (anginas de pecho, infartos de miocardios, ictus o derrames cerebrales, arritmias, etc.); enfermedades hepáticas o enfermedades psiquiátricas o mentales (principalmente en el caso de las depresiones).

             Verduras y hortalizas

La base de esta dieta son las verduras y las hortalizas. Esto debería ser así, debido a que se deben consumir al menos dos raciones al día de alimentos de este grupo, cantidad mínima recomendada. Es recomendable que a mayores se incluyan en las ingestas algunos platos como gazpachos, sopas y cremas de verduras o ensaladas, al igual, que es recomendable que una de estas raciones sea en forma cruda.

Frutas    

En este perfil, como en todos, se recomienda se tomar como postre una pieza de fruta fresca en la comida y otra en la cena. Un zumo, aunque sea natural, con pulpa y sin azúcar añadido, nunca equivale a una pieza de fruta fresca.

Legumbres

Este menú contempla al menos 3 raciones a la semana de este grupo de alimentos como ingredientes principales, combinadas con arroz o pasta integrales, pescados y mariscos y/ o verduras y hortalizas.

Pescados y mariscos

La ingesta de este grupo de alimentos es bastante importante. Se deben tomar varias raciones a la semana (unas 5) en las que el pescado, sea el ingrediente principal y como mínimo, 2 raciones deberían ser en forma de pescado azul.

Frutos secos y semillas

Los frutos secos tienen bastante importancia en este tipo de patrón dietético. Por esta razón, algunas de las recetas incorporan como ingredientes alimentos de este grupo.

Aconsejamos que a mayores todos los días o casi todos los días de la semana se tome una ración de unos 20-30 g de frutos secos naturales crudos (sin sal y preferiblemente, sin tostar) como media mañana o media tarde. Preferiblemente, se deben tomar nueces, almendras y avellanas.

Cereales

Al menos la mitad de los platos ofertados serán en forma de alimentos de este grupo en sus versiones integrales.

Carnes rojas y procesadas

El menú propone una baja ingesta de carne: una ración de carne roja y otra ración de carne procesada, como mucho a la semana y preferiblemente como ingredientes secundarios en los platos (pequeñas cantidades acompañando a otros ingredientes que son la base de este tipo de dieta).

 

 Perfil 2. Mediterranea y DASH (Dietary Approach to Stop Hypertension)

Características propias de este perfil

Este patrón dietético está indicado para personas que padezca hipertensión arterial además de otros factores de riesgo cardiovascular, ya que este patrón combina la mayor parte de las características del patrón de Dieta Mediterránea con alguna característica particular del patrón de dieta tipo DASH (Dietary Approach to Stop Hypertension).

Legumbres

En esta opción dietética, se le da aún más importancia a la ingesta de legumbres.

Cereales

La ingesta de alimentos de este grupo debe ser en forma de integrales siempre que se tomen.

Lácteos y derivados lácteos

Los platos que se elaboren con alimentos de este grupo serán en sus versiones desnatadas o bajas en grasas. Por lo tanto, se han limitado los platos que contienen derivados lácteos con mucho contenido en sodio.

Carnes y derivados cárnicos

La ingesta de alimentos de este grupo tiene que ser baja y en especial, cuando se tomen tienen que ser en forma de carnes blancas y bajas en grasas. Por lo tanto, estos platos están aún más disminuidos en relación con la planificación mediterránea basa

 Perfil 3. Dieta Mediterránea especial fibra

Este patrón dietético está indicado para individuos que presentan estreñimiento de forma habitual o padecen diabetes o intolerancia a la glucosa, ya que, aunque la dieta de base aporta bastante fibra, este perfil es aún más alto en fibra (tanto soluble como insoluble).

Características propias de este perfil

Este perfil se caracteriza por una alta ingesta de legumbres y porque prácticamente todos los cereales que se ingieren son en forma de integrales. Además de la ingesta de legumbres y cereales integrales, se aconseja que, de forma especial, la dieta sea muy alta en verduras, hortalizas y frutas.

Perfil 4. Mediterránea baja en gluten y lácteos

Este patrón dietético está indicado para personas que padecen trastornos del aparato digestivo o enfermedades autoinmunes, ya que contiene menos cantidad de cereales (en especial, de los que contiene gluten) y menor cantidad de lácteos.

Aunque de base es una Dieta Mediterránea con una cantidad reducida de estos dos grupos de alimentos, podría ser beneficiosa para muchos pacientes que presenten alguna de estas enfermedades.

Características propias de este perfil

Este perfil, se caracteriza por ser una Dieta Mediterránea, pero más abaja en cereales o si el paciente lo desea, no incluir ningún tipo de cereales, especialmente, los cereales que llevan gluten. Por otra parte, aunque la Dieta Mediterránea no se caracteriza por una alta ingesta de lácteos, en este perfil se consumirán aún menos lácteos. Tampoco los hemos eliminado completamente (ni los cereales ni los lácteos), ya que no se trata de una alergia ni de una intolerancia. Por lo tanto, se trata de una disminución de las cantidades que podría conllevar una reducción de la sintomatología y, por lo tanto, unos posibles beneficios.

Perfil 5. Dieta Mediterránea con ligeras modificaciones (informes de la WRCF)

Este patrón dietético está indicado para sujetos que padecen o tienen antecedentes de algún tipo de cáncer, de los que están más relacionados con la alimentación (como son principalmente los del aparato digestivo, mama, etc.).

Características propias de este perfil

Dependiendo el tipo de cáncer hay ciertas recomendaciones de que algunos alimentos o grupos de alimentos pueden aumentar o disminuir su riesgo. Hay que tener presente dos cuestiones: no existen dietas anti cáncer (ni nada por el estilo), ni para evitar el cáncer, si no unas recomendaciones que pueden disminuir el riesgo de padecerlo.

En este perfil, si les da aun más importancia a las frutas, a las verduras y a las hortalizas aumentando su ingesta y se disminuye la ingesta de carnes, en especial, de carnes rojas y de derivados cárnicos.

Según el tipo de cáncer, hay recomendaciones más específicas:

  • Cáncer de boca, faringe y laringe. Estos pacientes deberían de llevar una dieta más alta en verduras y hortalizas (más platos de verduras) y frutas (más platos que lleven algo de frutas e indicar como es especialmente importante, acompañar las comidas con una pieza de fruta).
  • Cáncer de esófago. Una de las recomendaciones básicas es la alta ingesta de verdura como base. Aquí se debería recomendar solo los platos que llevarán alimentos integrales (respecto a los que contienen cereales), los platos que llevan fruta entre sus ingredientes e ingerir fruta como postre. También, en este perfil se ha reducido las carnes rojas y derivados cárnicos.
  • Cáncer de pulmón. Como base al igual que las anteriores la verdura y la fruta y limitar un poco más la carne roja y la procesada.
  • Cáncer de estómago. En este tipo sería recomendable la recomendación de las legumbres de la dieta DASH, para aumentar su ingesta y en especial, limitar los derivados cárnicos.
  • Cáncer de páncreas. Aumentar la ingesta de frutas y verduras y disminuir la carne roja y derivados cárnicos.
  • Cáncer de colon y recto. Todos los alimentos del grupo de los cereales deben de consumirse en sus formas integrales. Se aumenta la ingesta de fruta en las comidas y los platos que las contienen como ingredientes y se ofertan menos platos que lleven lácteos y derivados lácteos. Limitar al igual que en otros tipos de cáncer anteriormente mencionados, la ingesta de carnes rojas y procesadas.
  • Cáncer de próstata. Disminuir las opciones de platos que lleven lácteos o derivados lácteos.

En este perfil, es el que los pacientes más se pueden beneficiar de unas recomendaciones individuales, según el tipo de cáncer y las características particulares de cada paciente.