Aceite de oliva

La importancia de una grasa de buena calidad: el aceite de oliva (Parte 1)

Introducción

Cuando se habla de dieta mediterránea sin duda uno de los alimentos claves, es el aceite de oliva virgen extra, grasa que, sin duda alguna, es de elección a la hora de cocinar.

Son múltiples las investigaciones en las que se ha visto que, aunque las personas sigan dietas alt

as en grasas, si estas grasas son de buena calidad, los niveles de mortalidad de estas personas son menores. En muchos estudios se ha observado

 

como las personas que vivían en unas zonas determinadas presentaban menor enfermedad, en especial, por distintas enfermedades y eventos cardiovasculares.

En muchas investigaciones se ha comprobado como este tipo de aceite era la base de la grasa de su dieta, en vez de otros tipos de grasas y aceites como mantequilla, margarina o incluso aceite de girasol. Por otra parte, hay que destacar que el aceite de oliva virgen extra aporta un sabor único a los alimentos. Además, por sus características físicas lo hacen muy adecuado para su utilización en algunas técnicas culinarias específicas.

 

Beneficios para la salud del consumo de aceite de oliva

La adherencia a una dieta mediterránea con una importante presencia de aceite de oliva virgen extra se ha relacionado con una disminución de numerosas enfermedades y factores de riesgo que padecen muchas personas en la actualidad. como son los siguientes:

  • Disminución de los niveles de colesterol total, disminución del colesterol LDL (el que se considera más perjudicial para la salud).
  • Aumento del colesterol HDL (el que se considera más beneficioso para la salud);
  • Disminución de los niveles de triglicéridos;
  • Disminución de los niveles de tensión arterial;
  • Disminución de los niveles de glucosa en sangre. En muchos estudios se ha visto como el seguimiento de este patrón dietético, puede ser un factor protector de desarrollar diabetes tipo 2. La diabetes es una de las enfermedades que está más relacionada con los factores de los estilos de vida
  • Disminución de marcadores en sangre relacionados con la inflamación.

No hay que tener la creencia de que, por llevar una dieta alta en grasa, vamos a tener mayores niveles de colesterol en sangre y que éstos puedan sean negativos para nuestra salud.

Es sumamente importante mirar de que alimento procede cada tipo de grasa y, por lo tanto, de que alimentos se compone el patrón de dieta. Si los alimentos que componen este patrón son alimentos con grasas de buena calidad, no sería tan importante observar la cantidad de grasas totales.

El aceite de oliva también contiene otro tipo de moléculas de pequeño tamaño, que se llaman denominan polifenoles, entre ellos hay que destacar los flavonoides y los lignanos. Estas moléculas están presentes de forma muy destacada en los alimentos de origen vegetal, frente a su escasa presencia en los de origen animal. Los alimentos de origen vegetal presentan lo que denominamos, capacidad antioxidante, en especial, algunas bebidas, frutas, verduras y hortalizas. Esta capacidad antioxidante viene dada por su contenido en estas moléculas además de otras muchas que sean han relacionado con múltiples beneficios para la salud.

Aceite de oliva virgen extra

Hay que destacar que, aunque existen aceites de oliva de diferentes tipos, la mejor elección es el aceite de oliva virgen, en especial, el virgen extra. Estos aceites no han sufrido el proceso de refinado, por lo cual no han sido sometido a cambios químicos y, por lo tanto, se conservan todos los compuestos y todas propiedades intactas, tanto desde el punto de vista de las características nutricionales como de las propiedades organolépticas.

¿Cuánto aceite de oliva debo consumir?

 

En una de las mayores investigaciones relacionadas con la dieta mediterránea, el estudio PREDIMED en el que se valoró el seguimiento de la dieta mediterránea en relación con las enfermedades cardiovasculares en comparación a una dieta baja en grasa, se han obtenido unos resultados muy buenos. En este estudio se recomendaba a los individuos que tomasen al menos unas 4 cucharadas al día. Hay que destacar que este tipo de aceite es uno de los aceites que mejor soporta las altas temperaturas por lo que es muy adecuado para realizar frituras, filtrándose de forma adecuada y por supuesto no se haya quemado. Siguiendo unos consejos básicos como los anteriores además de conservarlo en envases opacos, no mezclar con otros aceites o introducir los alimentos que se vayan a freír, secos, podemos asegurarnos de una adecuado uso de este aceite y ser sin duda, nuestra primera elección en términos de salud, economía y calidad nutritiva.