Dieta Mediterránea y enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y de mortalidad en los países desarrollados y, por lo tanto, es de máximo interés el desarrollo de diferentes estrategias para la prevención del desarrollo de este tipo de patologías y de sus factores de riesgo.

Muchas investigaciones han demostrado la asociación que existe la adherencia a la Dieta Mediterránea y la reducción del número de personas que padecen los factores de riesgo más relacionados y más importantes para sufrir posteriormente  enfermedades cardiovasculares. Principalmente nos referimos a la hipertensión, a la dislipemia (alteraciones de los lípidos en la sangre, como los niveles de colesterol o de triglicéridos) y la diabetes, entre otros muchos.

La importante relación que existe entre el seguimiento de algunos tipos de patrones dietético y la mejora en muchos parámetros de la salud, es especialmente interesante en personas que presentan de antemano un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que se ha observado como personas que siguen más algunos tipos de dieta, en especial patrones de tipo mediterráneo, aunque presenten más factores de riesgo, controlan mejor estos factores o evitan que se produzca un evento clínico importante en un menor periodo de tiempo. Entre estos factores hay que destacar los mencionados anteriormente y además, el sobrepeso y la obesidad, junto a otras medidas antropométricas como puede ser presentar una circunferencia cintura grande

El seguimiento de este patrón de dieta o patrones de dieta muy similares que enfaticen en la importancia de los principales grupos de alimentos que suelen tener en común los patrones dietéticos, son los que han presentado más evidencia hasta la actualidad, en relación principalmente a la reducción de los niveles de la tensión arterial y de los lípidos sanguíneos en pacientes que presentan cualquiera de las dos alteraciones. Hay que destacar que en estudios donde se ha combinado el efecto de estos tipos de dieta con la práctica de ejercicio físico, la mejora es mucho mayor, en especial con relación a la presión arterial, la pérdida del peso y la mejora de algunos parámetros de la glucosa.

Hay que destacar la enorme importancia que tiene el estudio además de los efectos de este patrón dietético de forma completa, es decir, todos los grupos de alimentos y alimentos que tomamos en combinación en cantidades bastante importante y que presentan un efecto beneficiosos, pero también los grupos de alimentos y alimentos que tomamos en una cantidad muy limitada, debido a que se ha visto que su ingesta podría aumentar el riesgo de algunas enfermedad. Por lo tanto, es esencial, tanto prestar atención a lo que comemos como a lo que no deberíamos de comer o deberíamos limitar.

También en numerosos estudios se han estudiado los alimentos por separado en vez de un patrón completo. Son destacables algunos estudios respecto a la ingesta de las diferentes verduras, hortalizas y frutas, debido a que son alimentos que por presentar características diferentes (tienen mayor o menor concentración de determinados compuestos antioxidantes, muy beneficiosos cuando están contenidos en alimentos), pueden presentar diferentes beneficios de forma más específica para algunas enfermedades o factores de riesgo. Por otra parte, también en los últimos años se ha estudiado de forma más destacada, el papel de los frutos secos respecto a muchos parámetros de salud. Se ha visto el efecto protector respecto a las enfermedades cardiovasculares, comprobando como la ingesta de una cantidad importante de frutos secos, en el contexto de un patrón saludable, podría reducir de forma muy significativa distintas enfermedades cardiovasculares. Estos efectos se han visto en diferentes estudios con personas de numerosos países y regiones de todo el mundo.

Uno de los estudios de intervención de mayor importancia realizados hasta hoy día,  (estudio de nutrición donde a una parte de los individuos se les dice lo que tienen que comer y lo que tienen que limitar consumir) se ha visto como el seguimiento de dieta de tipo mediterráneo suplementada con aceite de oliva virgen extra o con frutos secos, estaba asociado con una disminución muy importante de eventos cardiovasculares mayores en comparación a personas que seguían una dieta de otro tipo, dieta que anteriormente era la considerada de referencia para disminuir enfermedades cardiovasculares. Hay que destacar que estas investigaciones se han realizado en individuos que presentaban alto riesgo cardiovascular.

La alta adherencia a dieta mediterránea se ha asociado con una disminución de la mortalidad por todas las causas, desde algunos tipos de cáncer, por enfermedad cardiovascular, así como una reducción de la morbilidad, es decir, muchos factores que disminuyen la calidad de vida de las personas tanto en enfermedades como  el cáncer, las  enfermedades cardiovasculares o en enfermedades neurodegenerativas asociadas al envejecimiento como son el Parkinson o el Alzheimer, que tanta importancia tienen en el presente debido al aumento de la esperanza de vida y por lo tanto, el aumento de personas de edad avanzada.