Mindfulness o cómo poner en forma tu cerebro

Está comprobado: la ciencia nos confirma que el mindfulness ayuda a la reducción de estrés, lo cual es un beneficio fundamental para la salud y un buen hábito de vida. En la actualidad, se habla mucho de la importancia de ponerse en forma, pero ¿por qué no empezar poniendo en forma nuestro cerebro?
Los beneficios del mindfulness

Son muchos los cambios positivos que se pueden producir en nuestro cerebro gracias al mindfulness, pero lo mejor de todo es que, cuando se convierte en una práctica habitual, esos cambios serán definitivos.

Te contamos los principales beneficios que puedes experimentar con esta práctica:
Efecto antidepresivo

Numerosos estudios elaborados desde diferentes organismos, como el National Centre for Biotechnology o la Asociación Americana de Psiquiatría, arrojan datos claros: las personas que meditan experimentan una reducción del estrés y de la ansiedad considerable tras ocho semanas. Esto se debe a que la práctica de la meditación activa la zona izquierda del córtex, lo que produce un efecto equivalente al de los antidepresivos.
Aumento de la concentración

Únicamente hace falta meditar durante cuatro días para comenzar a notar un aumento de la capacidad de concentración. Esto se debe a que la meditación trabaja en las zonas del cerebro encargadas de gestionar la memoria, la atención y la toma de decisiones. Por este motivo, son ya muchas las empresas que ofrecen a sus empleados cursos de mindfulness, con el objetivo de mejorar su rendimiento en el trabajo.
Mejor manejo de la información

La velocidad con la que el cerebro procesa la información se ve aumentada en personas que meditan, tal y como se ha demostrado mediante una investigación de la Universidad de California. Del mismo modo, fomenta la creatividad, al reducir la rigidez mental y los miedos o bloqueos que entorpecen esta cualidad con tanta frecuencia.
Equilibrio emocional

Debido al aumento del volumen de las zonas del cerebro relacionadas con las emociones, quienes meditan se benefician de una mayor capacidad para gestionar hábilmente las emociones y cultivar los pensamientos positivos.
Retraso del deterioro cognitivo

Gracias al mindfulness puedes conservar joven la materia blanca del cerebro. Concretamente, un estudio de la Universidad de Harvard comprobó cómo los cerebros de personas de 50 años que meditan de manera habitual presentan una corteza cerebral de un grosor que equivale al de las personas de 20. ¿Qué te parece?
Refuerzo del sistema inmunológico y disminución del estrés

Además, practicar mindfulness implica una protección frente al estrés y a las enfermedades que este puede causar, así como quienes meditan muestran mayores niveles de anticuerpos en su organismo.

Como vemos, para ponerse en forma, conviene empezar por cuidar nuestro cerebro, ya que nuestras emociones determinan tanto nuestras acciones como nuestra salud física y mental y nuestro nivel de bienestar general. ¿A qué esperas para apuntarte a esta práctica?