Cómo empezar a ponerse en forma y no sucumbir en el intento

A todos nos ha pasado en más de una ocasión que nos hemos propuesto dar un cambio radical en nuestra rutina diaria, con la intención de mejorar nuestra condición física y nuestro aspecto. Pero, a primeras de cambio hemos abandonado el barco por cualquier motivo. Falta de constancia o de fuerza de voluntad, ausencia de un plan eficaz de entrenamiento… Ponerse en forma es una tarea que a primera vista te puede parecer sencilla, pero saber lo que hay que hacer no implica que, finalmente, se haga de la manera adecuada.

Por eso, hemos creído conveniente brindarte algunos consejos que te ayudarán a enfocar los primeros momentos a partir de que decides empezar a cuidarte, que normalmente son los más duros y complicados.

De lo primero que tendrás que concienciarte es de que tu alimentación deberá ajustarse a tus necesidades físicas reales. Quien empieza a ponerse en forma nunca verá resultados si no acompaña el ejercicio con una dieta equilibrada. En este sentido, te recomendamos que acudas a un especialista en nutrición y que te hagas un análisis de tu índice de grasa corporal.

A partir del resultado de dicho análisis y del estado físico en el que te encuentras en el punto de partida, es importante que diseñes un plan de entrenamiento específico, enfocado hacia el objetivo que pretendas perseguir. No ha de seguir las mismas pautas una persona que pretende perder peso que otra que desea moldear su musculatura.
Consejos básicos para ponerse en forma de forma adecuada

Con el diagnóstico profesional en las manos y el plan de trabajo adecuadamente diseñado, es momento de que te pongas manos a la obra. Recuerda que es importante que te conciencies de que el momento es ahora y que no te conviene aplazarlo anteponiendo cualquier excusa.

La constancia es la virtud que te llevará hacia el lugar al que pretendes llegar. Y, sin lugar a dudas, va indiscutiblemente ligada a la fuerza de voluntad. Las primeras sesiones de entrenamiento te resultarán duras y puede que hagan mella en tu estado de ánimo. Te notarás cansado, probablemente exhausto, y tu motivación decaerá por momentos si no tienes claros tus objetivos y vas a por ellos con determinación.

Por eso, los expertos recomiendan a quienes quieren empezar a ponerse en forma que los primeros días mantengan una actividad física suave, y que vayan aumentando su intensidad conforme aparezcan los primeros resultados. Si nunca antes has practicado atletismo, no pretendas correr diez kilómetros el primer día.

De la misma manera que la alimentación cobra una especial relevancia, también lo hace el descanso. Ten muy claro que será tan necesario parar en el momento justo como poner en práctica rutinas de entrenamiento ordenadas y constantes.

Sobre todo en esta fase inicial, tu cuerpo aún no estará acostumbrado a la exigencia del ejercicio. Por eso, si no te esfuerzas por tomarte el descanso adecuado, te expondrás al riesgo de sufrir todo tipo de lesiones. Ponerse en forma no es algo que pueda hacerse de cualquier manera. Contar con la ayuda profesional y llevar un orden te servirá para alcanzar los objetivos marcados sin desistir por el camino.